Este corto trata de transmitir el paralelismo que existe entre dos mundos en constante lucha, la naturaleza y mundo contaminado. Mediante una coreografía de la bailarina María Herrero, hemos querido plasmar esa lucha en diferentes escenarios, apostando por los cambios radicales y la belleza de la simetría.
Nominado
- Premio del Público EL PAÍS
